¿Quién narices me manda a mí ver una película sobre un perro que se pasa la vida con su familia, desde que es un cachorro y al final muere? ¿Quién me manda verla...? Se han abierto las compuertas y se ha desbordado el embalse. Qué tristeza, maldición. Nota mental: no volver una película así al menos durante un largo tiempo. Me da igual quién la haya dirigido, quién sea el protagonista, que parezca una comedia y otras mil consideraciones más. No vuelvo a hacerlo. Maldita hipersensibilidad...
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